dissabte, 30 d’abril de 2011

Madeira y sus flores - 2 y final

Seguimos en Madeira y nos centraremos en su vegetación y en especial en sus flores.

Pero antes un pequeño paseo por la otra isla habitada del archipiélago, Porto Santo:
Y ya vamos con la vegetación, ¡por fin!:
Empezamos por los plátanos
Una curiosa palmera en Funchal
Y otras flores en la misma capital
Una camelia en el Parque Forestal del Pico das Pedras
Orquídeas en el Jardín de la Orquídea, en Funchal
Una vista del precioso Jardín Botánico, también en la capital
Y llegamos al objetivo de todo este rollo, la flor reina de la isla, la Estrelícia o Ave del Paraíso ( (Strelitzia reginae), originaria de Sudáfrica:
Nos enamoramos de ellas y compramos un ramo en el aeropuerto, además de unas orquídeas (y la botella de vino Madeira que ya llevábamos)
Además habíamos comprado un sobre con semillas de estrelícia que abrimos y sembramos en una maceta en casa, había 6 semillas.
De las seis semillas brotaron 2 y la planta se fue haciendo grande en su maceta, pero no daba flores.
Esto era el año 2003. En el 2009 las raíces se salían de la maceta y las cortamos, trasladando las 2 plantas a otra maceta mayor.
En marzo del 2009 nos dió la primera flor:
El año pasado, 2010, nos dió 2 flores más:
Y actualmente, 2011, tenemos otras 2:
Y como nos vamos, las ponemos en un jarrón, junto con una rosa de St.Jordi, y las regalamos:

Y esto es todo, aquí se acaba la pequeña historia sobre Madeira y sus Estrelícias.

Hasta la próxima.

dilluns, 25 d’abril de 2011

Madeira y sus flores - 1

Del 22 de febrero al 2 de marzo del 2003, nos olvidamos del románico, y nos fuimos a Madeira, archipiélago portugués situado en el Océano Atlántico, no muy lejos de las Canarias.
El archipiélago es una isla grande, Madeira, otra muy pequeña habitada, Porto Santo, y 3 islotes deshabitados, las Ilhas Desertas. Junto con otro archipiélago casi desconocido, situado entre Madeira y las Canarias, las Ilhas Selvagems, forman la Região Autónoma da Madeira.
Madeira es una isla encantadora para pasear y disfrutar de sus paisajes y sus flores.
Solamente daremos una rápida visión de lo que nosotros visitamos pues el objetivo final de este artículo es otro.
Esta es la isla:
Empezamos por alguna foto de pueblos:
Câmara de lobos
A 9 Km de la capital, Funchal, en la costa Sur, pueblo pesquero cuyo puerto está entre 2 acantilados de roca volcánica.
Ponta do Sol
Como su nombre indica, es uno de los sitios más soleados de la isla.
Y ahora vamos a la costa Norte
Porto Moniz
En el N.O. de la isla, con sus 2 grandes piscinas naturales de lava.
São Vicente
Santana
Famosa por sus casitas en forma de A, de colores y techo de paja.
Porto da Cruz
Seguimos con sus paisajes:
- Interiores
Las alturas principales están hacia el Este:
Pico do Arieiro, 1818 m
Pico do Ruivo, 1861 m (el más alto)
 Aquí se ve el Curral das Freiras, pequeño pueblo casi encerrado en un valle situado en el cráter de un volcán extinto.
Y en el Oeste tenemos:
La cascada del Risco
Y una vista de los 1800 desde el Paul da Serra
- Y marítimos
Cabo Girão, en la costa Sur
Achadas da Cruz, en la costa Oeste, con su teleférico que une mar y montaña 
Y de nuevo en la costa Norte
Alrededores de Porto Moniz
Ribeira da Janela
Por la zona de Seixal
Vista des del Miradouro da Portela
El extremo Este de la isla, Ponta de São Lourenço
Y la playa de Machico, en la costa Este, 2ª cudad de Madeira, partida por un río que desemboca en esta ancha playa de piedras.
Y 3 curiosidades:
Coincidimos con el carnaval de Funchal, la capital, muy animado y colorista
En una de las excursiones pasamos por Ribeiro Frio, un curioso vivero de truchas en plena naturaleza
Y tal vez la más interesante, una "levada" en Queimadas
Las "levadas" son típicas en Madeira. Son canales de agua que recorren gran parte de la isla. Se crearon originalmente para abastecer de agua la región del sur, mucho mas seca que la región del norte. Así que a mediados el siglo XVI se comenzaron a construir estos canales de agua a lo largo de toda la isla.
Hay 2200 km de "levadas", 40 de ello son túneles. La mayoría tienen senderos paralelos por donde caminar y en ocasiones se camina por el mismo muro del canal e incluso hay que cruzar algún pequeño túnel, francamente curioso.

Bueno, esto era la introducción, pero se ha hecho larga, por lo tanto dejaremos el tema de las flores, que era el objetivo final, para otro artículo.

Hasta pronto.